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¡Vamos a cocinar!

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lunes, 15 de diciembre de 2014

BUTTERCREAM

¡Volviendo al dulce!

He recibido un par de correos en donde me pedíais la receta de la buttercream o crema de mantequilla. 
Para empezar, explicaré que esta crema dulce y rica es perfecta para cualquier tipo de tarta que hagáis, pues os servirá de relleno o para pegar el fondant y otros elementos al bizcocho, además de ser perfecta para decorar cupcakes.

Es una crema rica y versátil a la que le podemos cambiar el sabor y color, haciéndola tan única como queramos. 




Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes

  • 150 gr de mantequilla sin sal
  • 250 gr de azúcar glass
  • 100 ml de leche
Utensilios
  • Bol grande 
  • Batidora de varillas
Modo de preparación:

Es importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente.  Vertemos los tres ingredientes en el bol y comenzamos a batir a velocidad media. 
Es importante que todos los ingredientes estén completamente homogéneas. 
Batimos aproximadamente durante 5 minutos y ya tenemos lista nuestra crema.

Trucos, consejos y aclaraciones:

Es importante recordar que es una crema especialmente dulce, puesto que está compuesta principalmente de azúcar. 

Añade un poco de colorante alimenticio especial para repostería. De esta forma podrás jugar con colores diferentes.

Cambia o potencia el sabor que más te guste. En el mercado existen infinidad de esencias, aromas y sabores alimenticios. Desde fresa, mantequilla, vainilla, hasta pistacho. Hazla a tu gusto.


La importancia de la composición de los alimentos

Para llevar a cabo todos los procesos que nos permiten estar vivos, el organismo humano necesita un suministro continuo de materiales que debemos ingerir: los nutrientes. El número de nutrientes que el ser humano puede utilizar es limitado. Sólo existen unas pocas sustancias, en comparación con la gran cantidad de compuestos existentes, que nos sirven como combustible o para incorporar a nuestras propias estructuras.



Sin embargo, estos nutrientes no se ingieren directamente, sino que forman parte delos alimentos. Las múltiples combinaciones en que la naturaleza ofrece los diferentes nutrientes nos dan una amplia variedad de alimentos que el ser humano puede consumir.

Se puede hacer una primera distinción entre los componentes de cualquier alimento en base a las cantidades en que están presentes: los llamados macronutrientes (macro = grande), que son los que ocupan la mayor proporción de los alimentos, y los llamados micronutrientes (micro = pequeño), que sólo están presentes en pequeñísimas proporciones.

Los macronutrientes son las famosas Proteínas, glúcidos (o hidratos de carbono) y lípidos (o grasas). También se podría incluir a la fibra y al agua, que están presentes en cantidades considerables en la mayoría de los alimentos, pero como no aportan calorías no suelen considerarse nutrientes.
Entre los micronutrientes se encuentran las vitaminas y los minerales. Son imprescindibles para el mantenimiento de la vida, a pesar de que las cantidades que necesitamos se miden en milésimas, o incluso millonésimas de gramo (elementos traza u oligoelementos).
Otra clasificación es la de los nutrientes en cuanto a la función que realizan en el metabolismo. Un primer grupo lo forman aquellos compuestos que se usan normalmente como combustible celular. Se les llama nutrientes energéticos y prácticamente coinciden con el grupo de los macronutrientes. De ellos se obtiene energía al oxidarlos (quemarlos) en el interior de las células con el oxígeno que transporta la sangre. La mayor parte de los nutrientes que ingerimos se utiliza con estos fines.

Un segundo grupo está formado por los nutrientes que utilizamos para construir y regenerar nuestro propio cuerpo. Son los llamados nutrientes plásticos y pertenecen, la mayor parte, al grupo de las proteínas, aunque también se utilizan pequeñas cantidades de otros tipos de nutrientes.
Un tercer grupo se compone de todos aquellos nutrientes cuya función es facilitar y controlar las funciones bioquímicas que tienen lugar en el interior de los seres vivos. Este grupo está constituido por las vitaminas y los minerales, de los que se dice que tienen funciones de regulación. Por su especial importancia, hemos incluido un apartado sobre las enzimas, que son las encargadas de facilitar y acelerar las reacciones químicas que tienen lugar en los tejidos vivos, ya que sin ellas no sería posible la asimilación de los nutrientes.

Por último, habría que considerar al agua, que actúa como disolvente de otras sustancias, participa en las reacciones químicas más vitales y, además, es el medio de eliminación de los productos de desecho del organismo.
Vamos a exponer las características fundamentales de cada uno de estos elementos. En cada caso veremos cuáles son las cantidades recomendadas y qué pasa si sufrimos carencias o exceso de alguno de ellos.

Si quieres encontrar más información visita la página web de la uned que tiene un gran contenido sobre alimentación interesante para que puedas llevar una dieta sana y rica.

LASAÑA

¡Buenas a todos!

Hoy os traigo una receta deliciosa y muy fácil de hacer. La lasaña es un plato rico con el que sorprenderás a tus comensales. Además te permitirá variarla y hacerla a tu gusto.

Con la lasaña obtendrás un plato completo que te servirá para reuniones con amigos o familia, especialmente ahora en época de fiestas y celebraciones con mucha gente.



Esta receta originaria de Italia es un plato casero que le gusta a todo el mundo y con el que triunfarás seguro. La receta será para 4-6 personas.

Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes


  • Una caja de láminas de pasta especial para lasaña
  • 1/2 kg de carne picada
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento
  • 250 gr de salsa bechamel
  • 1 Lata de salsa de tomate triturado o frito (500gr)
  • Sal y pimienta
  • Aderezo de carne o especias al gusto
  • Queso en lonchas (el que más te guste)
  • Jamón cocido en lonchas/ pavo en lonchas
  • 250 gr de Queso rallado para gratinar
  • Agua hirviendo
  • Aceite de Oliva
Utensilios

  • Molde para horno rectangular mediana ( puede ser de metal o de cristal)
  • Bol grande 
  • Olla
  • Horno a 180ºC
Modo de preparación:

Para empezar, precalienta el horno a 180ºC. 
Comienza a sofreír la cebolla y el pimiento en la olla con el aceite. Añade la carne y haz el sofrito. Aderézala a tu gusto con sal y pimienta. Cuando ya esté completamente dorada la carne, añade el tomate y déjalo cocer al menos 20 minutos. Conseguirás una salsa deliciosa.

Pon a hervir agua y viértela en un bol grande. Mete las láminas de pasta de forma de que no queden pegadas exactamente una encima de otra. Déjalas hacerse hasta que estén blandas pero sin romperse. 
Comienza a montar las capas de la lasaña, cubriendo toda el molde. Añade un poco de salsa al fondo para que no se te pegue la pasta al fondo.


lunes, 1 de diciembre de 2014

TARTA DE CUMPLAÑOS

¡Buenas a todos! Hoy os voy a enseñar a hacer un bizcocho delicioso, que os servirá como merienda, dejándolo tal cual o con un poco de azúcar glas por encima o bien decorarla tanto como queráis, ya bien con Buttercream o Fondant.


Foto: Anja Franco

Esta tarta que os presento la hice para el cumpleaños de mi querido amigo Cándido. Os voy a dar la receta de como hacer el bizcocho y la próxima entrada será cómo decorar una tarta con Fondat (pasta de azúcar que se moldea como plastilina y te permite crear todo lo que imagines).

Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes:

  • 3 medidas de harina de repostería
  • 2 medidas de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 medida de aceite de girasol
  • Medio sobre de levadura
  • 1 yogur de limón
  • Raspadura de piel de limón
  • Esencia de Vainilla (o tu favorita)
  • Mantequilla (para engrasar el molde)
Utensilios
  • Bol grande
  • Batidora 
  • Molde para horno antiadherente
  • Horno a 150-180ºC

Modo de preparación:

Antes de empezar es necesario aclarar que las medidas deben ser siempre las mismas, y deben ser siempre la misma. Utiliza como medida el envase del yogur. 

Pon a precalentar el horno a 150-180ºC (si lo quieres como bizcocho puedes ponerlo a mayor temperatura y crecerá abombándose por el medio, además tardará menos tiempo en hacerse. Si por el contrario lo que quieres es hacer un bizcocho para su posterior decoración, baja la temperatura a 150. Tardará más pero te quedará una superficie más plana, que te ayudará a tener un resultado más bonito).

Mezcla la harina con la levadura. Añade los huevos, el aceite (Importantísimo que sea de girasol. El de oliva es demasiado intenso), el azúcar, el yogur, las rapaduras y la esencia que quieras. Bate bien la mezcla hasta que esté homogénea y sin grumos. 

Engrasa el molde con una capa fina de mantequilla por todos los lados y la base sin dejar ningún espacio sin cubrir. Echa harina y repártela uniformemente por todo el molde. De esta forma te asegurarás de que no se te pegue el bizcocho.

Vierte la mezcla en el molde y extiéndela. Cuando el horno ya esté caliente, introdúcelo en el horno a altura media durante 45-60 min (dependiendo de la temperatura a la que hayas puesto el horno).

Cuando ya esté hecha, pínchala justo por el centro con una varilla o un cuchillo fino. Si sale limpio ¡está listo! 

Déjala enfriar y desmóldala para disfrutarla.

Trucos, consejos y aclaraciones:

Una regla que debes tener siempre presente cuando haces cualquier bizcocho dentro del horno, es no abrir nunca la puerta antes de los primeros 30 minutos de cocción, sino se te apelmazará por el centro.




lunes, 24 de noviembre de 2014

TORTILLA ESPAÑOLA

Para esta semana cambiamos del dulce al salado con una receta clásica que no debe faltar en ninguna cocina.
La tortilla de patatas clásica es una receta sencilla, pero que no todo el mundo sabe hacer. Hace unos años, un amigo vasco me enseñó a hacer la tortilla más rica del mundo, con pequeños trucos que hacen de la tapa española un manjar para lamer la cuchara.


Foto: Anja Franco


¿Qué mejor que una riquísima tortilla como pincho, entrante o parte de una comida? A partir de ahora podrás hacerla en casa y que sepa tan bien como las de los mejores bares y tascas.
Esta receta es para una tortilla pequeña. Para hacerla más grande o más cantidad de tortilla simplemente añadir más ingredientes. Hoy haré la versión con cebolla. También me gusta hacerla con pimiento, pero esto puedes añadirlo o quitarlo según tu gusto.

Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes

  • 2 Patatas (para freír preferiblemente)
  • 2 Huevos
  • 1/2 Cebolla
  • Aceite de Oliva (dependiendo de cual utilices, ya sea suave o virgen extra, el sabor de la tortilla será más intenso)
  • Sal
Utensilios
  • Sartén (el tamaño influirá en el tamaño final de la tortilla)
  • Cuchillo
  • Pelador (es prescindible)
  • Plato hondo
  • Plato llano / vuelve tortillas (ambas son igual de válidas)



Foto: Anja Franco


Modo de preparación:

Para comenzar, cogemos la cebolla y la cortamos en cuadritos. Ponemos la sartén a calentar con aceite y cuando este ya esté caliente ponemos a pochar la cebolla. La dejamos a fuego medio alto hasta que la cebolla se haya pochado por completo, durante unos 10 minutos aproximadamente y la retiramos del fuego. 

Pelamos las patatas con el pelador o cuchillo. Las lavamos bien y comenzamos a cortarlas en trozos pequeños. Para que te quede mucho más jugosa, en vez de cortar la patata, rásgala. Para conseguirlo, con ayuda del cuchillo arranca los trozos más pequeños. De esta forma el aceite penetrará mejor dentro de la patata.

Dejamos que la sartén se caliente bien con abundante aceite y freímos la patata. Dejamos que se haga bien por dentro y fuera hasta que tenga un bonito color dorado. La retiramos del fuego y la escurrimos del aceite.

Las sazonamos al gusto y las mezclamos en un plato hondo con la cebolla pochada y los huevos batidos. Removemos la mezcla hasta que el huevo haya cubierto todas las patatas.

Ponemos la sartén nuevamente a calentar. Si la tortilla nos gusta con el huevo completamente cuajado, tendremos la intensidad a fuego medio-bajo para que así se pueda hacer bien sin que se nos queme por los lados. Por el contrario, si la preferimos más jugosa con el huevo aún sin estar cuajado por completo, pondremos el fuego medio-alto. 
Vertemos nuestra mezcla en la sartén con un poco de aceite en el fondo y colocamos las patatas lo más planas e igualadas por toda la sartén. Esperamos a que se cuaje por un lado, pasamos una paleta por los bordes para despegarla y con la ayuda de un plato llano o el vuelve tortillas, lo colocamos encima de la sartén y le damos la vuelta, poniendo la tortilla sobre nuestro plato, con la parte cuajada hacia arriba. Con cuidado dejamos deslizar la tortilla dentro de la sartén, y con ligeros movimientos circulares redondeamos los bordes de la tortilla. Esperamos a que cuaje y tenga un color dorado. Sacamos la tortilla y ¡está lista para disfrutarla!



Foto: Anja Franco


Trucos, consejos y aclaraciones:

Utiliza una sartén antiadherente y con bordes altos. De esta forma la tortilla te quedará más gordita y jugosa, además de ayudarte a a darle la vuelta.

Si una vez que le hayas dado la vuelta no está tan dorada como quieres, siempre puedes esperar y volver a darle la vuelta cuando el otro lado esté cuajado.

Si te gusta el pimiento y quieres añadirlo, mi truco es ponerlo a pochar al principio junto a la cebolla. Utiliza el mismo aceite de la cebolla para freír las patatas, le dará un toque riquísimo.

Añade la sal una vez que hayas sacado las patatas del aceite, justo cuando aun están muy calientes. Con esto conseguirás por una parte que las patatas cojan toda la sal y que esta penetre bien. Por otra parte, al añadir la sal después de freír no ensuciarás el aceite. Al freír patata sola, el aceite queda prácticamente limpio y puedes volver a utilizarlo posteriormente para freír cualquier otra receta.

lunes, 17 de noviembre de 2014

La importancia de la buena alimentación

En una sociedad en la que el tiempo en ocasiones escasea, tendemos a no tener una correcta alimentación por culpa de una gran cantidad de efectos externos a nosotros.

En occidente, hemos visto como año tras año, las cadenas de comida rápida y las comidas precocinadas han ido sustituyendo a la cocina tradicional, hecha con alimentos naturales y sanos.

La alimentación no sirve sólo para estar delgados o vernos bien ante el espejo. Es mucho más que eso. Los correctos hábitos alimenticios nos aportan vitalidad y energía suficiente para poder realizar todas las actividades de nuestro día, además de ayudarnos a prevenir enfermedades y evitar trastornos que van desde la obesidad hasta la anorexia.

Como en todo, es importante encontrar un equilibrio. Hay platos que aportan más o menos calorías con las que debemos jugar para crear nuestro plan nutricional ideal para cada uno.

Es importante hacer hincapié en las dietas infantiles, puesto que son los niños los que al crecer se ven más afectados por el estilo de vida sedentario que afectarán a su correcto desarrollo físico y psicológico.




El secreto no está en prescindir de alimentos que tengan un gran aporte calórico y ceñirnos en comer lechuga. Podemos disfrutar de la comida y a la vez tener una dieta rica y equilibrada.

Lo más importante es hacer cinco comidas diarias. Esto no sólo acelerará nuestro metabolismo, haciendo que este funcione más deprisa, sino que nuestro cuerpo no se verá obligado a tomar todos los azúcares, almacenándola en forma de grasas. 
La pirámide alimenticia nos muestra de forma muy útil y visual que alimentos podemos consumir de forma más regular que otros. 
Si cuando estás en casa y tienes dudas, imprime la pirámide y pégala en la nevera. 

Además, a cada tipo de ejercicio físico le corresponden unos nutrientes que restablecen los niveles necesarios para volver a equilibrarnos. El nutricionista Francesco Avaldi constata que la nutrición es clave en los éxitos de los deportistas de élite: "Cuando hay una mayor carga de fuerza, hay una mayor carga de proteínas, como carne, pescado o legumbres. Cuando se trata de trabajo aeróbico, se necesita un mayor aporte de carbohidratos, como pasta, arroz o cereales" (Entrevista diario MARCA).

El nutricionista Francesco Avaldi durante su encuentro con MARCA.FOTO: ANGEL RIVERO







domingo, 9 de noviembre de 2014

TORTITAS

Para estos próximos días de invierno, en los que apetece quedase en casa y refugiarse del frío, os voy a enseñar a hacer unas deliciosas ¡TORTITAS! 


Foto: Anja Franco

No hay nada mejor para un buen desayuno que unas tortillas. La receta consta de varios ingredientes, todos fáciles de encontrar en un supermercado común. Si es la primera vez que vas a hacer tortitas, no te agobies, son muy fáciles de hacer y sólo tienes que pillarle el truco para darles la vuelta y que no se te desparrame toda la masa. La receta es para dos o tres personas.

Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes:

  • 2 vasos de harina (de repostería).
  • 1 vaso de leche.
  • 2 huevos.
  • 10 cucharaditas de azúcar.
  • 2,5 cucharaditas de levadura.
  • Esencia de Vainilla.
  • Mantequilla (sólo para untar en la sartén).

Utensilios
  • Batidora (no es imprescindible, pero como siempre, facilita el trabajo. Puedes hacer la masa a mano en un bol grande y una batidora manual).
  • Sartén antiadherente (el tamaño de la sartén será el tamaño de las tortitas).
  • Espátula o paleta (mientras más larga y fina sea, más fácil te resultará darle la vuelta).
  • Cocina a fuego medio/bajo (especialmente si eres novato).
  • Papel de cocina (en su defecto puedes usar una servilleta).


Foto: Anja Franco
Modo de preparación:

Empezamos añadiendo todos nuestros ingredientes en la batidora. Introduce los huevos en primer lugar, seguido de la leche. De esta forma conseguirás que no se te peguen elementos sólidos al fondo de la batidora, provocando grumos más tarde. Introduce los huevos,  la harina, el azúcar y la levadura. Por último echa un chorlito de esencia de vainilla (al gusto). 

Bate bien la masa hasta que no hayan grumos y la masa esté perfectamente homogénea. La masa debe ser espesa pero manejable, es decir, un punto intermedio entre líquido y pasta para untar.

Pon la sartén a calentar con un poco de mantequilla y espárcela bien por toda la sartén. Retira el exceso de mantequilla con un papel de cocina (esto sólo lo tienes que hacer la primera vez, a menos de que la sartén no sea buena y se te pegue la masa con facilidad al fondo).
Cuando la sartén esté bien caliente, bájale el temperatura o la intensidad a fuego medio/bajo, para que no se te quemen las tortitas.

Echa en el centro de la sartén un poco de masa y ve repartiéndola por toda la sartén con movimientos circulares hasta haber conseguido un fondo uniforme. Yo lo hago a ojo, pero si no estás muy seguro puedes utilizar un cucharón como medida para tener una guía. 
Es importante que sepas que mientras más masa eches, más gorda quedará la tortita, por lo que tardará más en hacerse por un lado y si tienes el fuego muy alto, es posible que se te queme. Además, será más difícil darle la vuelta sin que se derrame masa.

Cuando veas que a la masa le empiezan a salir pequeñas burbujas en la superficie, es hora de darle la vuelta. Con la paleta, ve despegando los bordes de toda la tortita e introduce la paleta hasta haberla despegado por completo y dale la vuelta. Como ayuda extra, coge la sartén por el mango e inclínala ligeramente, mientras que por el lado opuesto al mango le das la vuelta. De esta forma será más sencillo.

Déjala hacerse por ambos lados y cuando esté de un color dorado, sácala y comienza con una nueva toritita.


Trucos, consejos y aclaraciones:

Todos los grandes chefs del mundo que hacen tortitas, dicen que la primera que haces debes tirarla, ya que esta ha cogido toda la mantequilla que has puesto en la sartén. En mi casa, las tortitas vuelan, y lo de tirar tortitas que nunca sobran es impensable. Está igual de buena que cualquier otra que hagas, aunque es cierto que contará con un poco de mantequilla. Decide tu si la quieres tirar o te la quieres comer.

Cuando esté la masa en la batidora pruébala, de esta forma sabrás si está a tu gusto de azúcar y vainilla. Juega con estos elementos hasta que esté perfecta.

Cuando trabajas con huevos, es importante que estos estén perfectos, ya que podemos ponernos malos. Si no estás completamente seguro de que los huevos están frescos y en condiciones óptimas, coge cualquier recipiente y llénalo de agua fría. Introdúcelos en agua suficiente que los cubra. Si el huevo se queda pegado al fondo, está perfecto y puedes consumirlo libremente. Si por el contrario el huevo flota, está malo y debes tirarlo. 

Puedes untarle lo que quieras, desde mermeladas, siropes, chocolate o fruta hasta hacer el típico desayuno americano de tortitas con bacon y huevos fritos. Si quieres hacer un plato salado, añade menos azúcar y listo.

Si la masa te queda demasiado espesa, añade un poquito de leche. Por el contrario, si te ha quedado demasiado líquida, añádele un poco de harina.

Si al darle la vuelta a la tortita te ha quedado muy blanca, no te preocupes. Espera a que se haga por el otro lado y vuelve a darle la vuelta hasta que esté dorada. 
Sabrás que está lista por ambos lados si al mover la sartén, la tortita baila y se mueve sin pegarse.

Como colofón final, si lo que prefieres es hacer crepes (es exactamente lo mismo, pero más fina y que se rellena) lo único que debes variar en la receta es añadir más leche para que te quede más líquida la masa y eliminar la levadura. Al ser mucho más finas, tardarán mucho menos tiempo en hacerse.

¡Comentad si os han gustado!

domingo, 2 de noviembre de 2014

TARTA DE QUESO

Bienvenido a un blog de cocina divertido y útil, con recetas y trucos fáciles que harán que lamas la cuchara cada vez que cocines.
Todas las recetas, dulces o saladas, serán sencillas para que cualquiera pueda realizarlas. También publicaré recetas que todo el mundo conoce, pero que no todos saben hacer.

Como primera entrada os voy a enseñar a hacer una riquísima ¡TARTA DE QUESO!

Foto: Anja Franco

Muchas veces cuando vamos a restaurantes o pastelerías, pedimos tarta de queso quedando extasiados por el sabor, y nos preguntamos, ¿cómo la harán? Pues esa pregunta queda resuelta. Es muy fácil, económica, y los ingredientes los encontramos en cualquier supermercado. La tarta se divide en dos partes, la tarta en sí y la base de galleta.

Para comenzar necesitaremos:

Ingredientes

Tarta
  •  3 huevos.
  • 1 lata de leche condensada (740gr).
  • 500 gr de queso Quark (lo podéis sustituir por queso fresco batido o requesón).


Base de galleta
  • 1 paquete de galletas Napolitanas ( también se puede hacer con galletas maría, añadiendo azúcar y   canela al gusto).
  • 150gr de mantequilla sin sal derretida.



Utensilios
  • Molde de bizcocho con paredes antiadherentes para horno (es recomendable hacerlo con moldes que se pueden quitar los bordes, ya que así la presentación de nuestra tarta será más bonita).
  • Batidora (no es totalmente imprescindible, pero si facilita mucho el trabajo).
  • Tenedor y cuchara
  • Bol o cuenco grande
  • Horno 160ºC



Foto: Anja Franco

Modo de preparación:

Encendemos el horno para que vaya precalentando a 160ºC. 

Cogemos el paquete de galletas y las machacamos hasta que queden hechas polvo. Podéis hacerlo a mano (meted las galletas en una bolsa para comida y machacad con un rodillo o a puñetazos) o ahorrar tiempo y fuerza, metiéndolas en la batidora y dejando que ella trabaje por nosotros.
Cuando ya estén todas molidas, las metemos en un bol (suficientemente grande para que podamos trabajar sin desparramar miguitas por toda la encimera). Cogemos la mantequilla derretida y la vamos vertiendo poco a poco mientras revolvemos con un tenedor hasta formar una pasta consistente.
Entonces echamos toda nuestra masa de galletas y mantequilla en el molde para el horno y cubrimos todo el fondo con una capa uniforme que llegue hasta las paredes del recipiente (Mientras más mantequilla le hayas echado a la masa, más blandita quedará después.  Sin embargo, si te quedas corto de mantequilla y no introduces la suficiente, se romperá en cachitos cuando la vayas a cortar).

Por otra parte, cogemos los huevos, el queso y la leche condensada y lo metemos todo en la batidora (si la has usado antes para triturar las galletas, asegúrate de limpiarla y que no queden migas en el fondo o entre las aspas). Ponemos la batidora en funcionamiento hasta que toda la mezcla sea homogénea. 

Vertemos la mezcla encima de la base de galletas y lo metemos al horno durante 40 minutos aprox. Si la mezcla de la tarta te ha quedado más líquida (influye mucho el tipo de queso que hayas utilizado) deberá permanecer más tiempo en el horno a que si te ha quedado más pastosa, hasta el momento en que esté completamente cuajada y que no baile como gelatina cuando la saques del horno.

Después de 40 minutos, abrimos el horno y pinchamos la tarta justo en el centro con un cuchillo. Debe tener un color dorado por los bordes. Si se ha cuajado por completo y el cuchillo sale limpio, es momento de sacar nuestra tarta y dejarla enfriar.





Tucos, consejos y aclaraciones:

Si quieres darle un poco más de sabor a la tarta y eres un fan de la vainilla, añádele un chorlito de aroma de vainilla cuando mezcles los ingredientes de la tarta en la batidora. Le dará un toque de sabor inesperado.

Cuando hagas mezclas de cualquier receta en la batidora, echa en primer lugar los huevos. De esta forma nos se te pegará nada al fondo, evitando tener que raspar después con una paleta y que te queden tropezones de cualquier elemento en tu tarta.

Mi queso favorito para la tarta es el requesón, pero todos saben igual de bien. Obviamente, en función del queso que utilices, el sabor de la tarta variará ligeramente. Utiliza el que más te guste.

Esta tarta no lleva más azúcar que el que le proporciona la leche condensada y el azúcar de las galletas Napolitanas, ya que queda suficientemente dulce.

Normalmente, cuando hacemos una tarta, engrasamos el molde con mantequilla y harina. En el caso de la tarta de queso no es necesario, ya que la base está hecha con mantequilla y la tarta es más como una cuajada que como un bizcocho. Aún así, si lo prefieres puedes engrasarlo con mantequilla, y de esta forma te aseguras que no se pegará al molde.

Cuando hayas acabado la tarta y haya enfriado a temperatura ambiente, métela en la nevera y déjala un par de horas hasta que esté bien fría. Además, como toque final puedes añadirle cualquier mermelada o sirope que te guste y completar la presentación.

Pon música mientras cocinas. Hará que el tiempo se pase más rápido y mucho más divertido.

Por último, os dejo un link en el que encontraréis otra receta de Cheesecake con un vídeo a paso a paso. La receta es de una cocinera llamada Arlene. Es una receta distinta con más ingredientes (lo que no signifique que esté más rica) y así podéis probar ambas y decidir cual os gusta más. Pincha aquí

¡Comentad cómo os ha quedado!
 
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